Mariló espera
poder verla casi todos los días y eso ha hecho que Bode esté
muy contenta de estar entre gente que ya conoce y de no
tener que pasar este caluroso verano en la calle.
Es una perrita
muy amable, agradecida y simpática que alegra la vida del
que esté cerca, sin embargo estaba muriendo en una plaza.
Bode encarna a
muchas perritas que tuvieron que arreglárselas en la calle,
y que si no hubiese aparecido un alguien (en este caso
Mariló) con ganas de ayudarla ya habría muerto de enfermedad
en las calles de Sevilla.
Pero sigue
habiendo muchos, muchísimos perros que malviven y esperan un
final próximo en las calles. No lo permitas, hay muchas
formas de ayudar y todas son importantes.
No camines solo, adopta un
perro.
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