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Atila
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Un mestizo de pastor alemán
y samoyedo, que tiene 5 años y sabe estar en una casa porque se
ha criado en una familia con niños hasta que creció.
A este elegante perrito lo
regaló su dueño a alguien que en poco tiempo le dejó tirado.
Lo recogió María Eugenia en
Jaen, en la carretera, cuando vagaba sin rumbo fijo
Su segundo dueño lo tuvo con
otros perros en una parcela, le daba de comer los fines de
semana y poco más, casi no le veía, un día el perro ya no estaba
con los otros y él no se molestó en buscarle.
Su primer dueño tampoco lo
quiere a pesar de haberle criado junto a sus hijos, porque se ha
hecho grande y estorba.
Es la triste historia de
muchos perros como él y como Aaron, que de pequeños son unos
peluditos preciosos, pero cuando crecen sus dueños deciden que
sus poderosos cuerpos son un estorbo, que ya no les hace gracia
salir a pasear con ellos.
Gente que no entiende a
estos enormes y estupendos amigos, que nunca dejarán que te
suceda nada malo, a pesar de que no se les trate de la manera
que merecen.
Los pastores, en general,
son perros inteligentes, fácilmente educables, y muy
incomprendidos sólo por ser grandes y listos.
Me gustaba pensar en que Atila
pudiera encontrar una familia que sepa quererle, que comprenda
que su tamaño no es un impedimento para su bondad, su
compañerismo y sus ganas de vivir tranquilo.
Estaba en un refugio esperando
que alguien viera en sus ojos a ese amigo que le espera. |